Arqueología y sociedades antiguasFINALAntropólogo de formación y Doctor en sociología por la Universidad de la Sorbona París, Roger Bartra ha generado una obra de gran importancia para diversos campos del conocimiento. Desde ambas disciplinas, los trabajos de Bartra han sido reconocidos nacional e internacionalmente, tanto que puede afirmarse que su obra, en el campo de las ciencias sociales mexicanas, es la más traducida a lengua inglesa. Por otro lado, su pasión y compromiso como docente y formador de nuevos investigadores se hace palpable en el tiempo y recursos que emplea para dictar seminarios o apoyar a sus estudiantes.

De un insoldable espíritu ecuménico, sus trabajos abordan gran cantidad de temas entre los que destacan las situaciones complejas híbridas y el análisis profundo de las identidades disímbolas, y en donde confluyen por supuesto, las humanidades y las ciencias sociales.

Arqueología y Sociedades Antiguas, su más reciente obra, es uno de los textos conmemorativos que lanza la ENAH a 80 años de su fundación. Bartra nos conduce por lo que él llamaría, los primeros trabajos y comienzos en su vida estudiantil dentro de esta Institución.

De una ya muy pulida pluma que desde su época estudiantil se antojaba bastante rigurosa, Bartra nos muestra su paso por la Escuela Nacional de Antropología e Historia y los inicios que tuvo dentro de la Licenciatura en Arqueología bajo la tutela de profesores de la talla de José Luis Lorenzo.

Sin embargo, el radical ambiente de la ENAH de los 60’s, su ferviente militancia izquierdista, el poder despótico, la realidad desencarnada y las limitaciones propias de la arqueología para abordar todas estas crecientes problemáticas sociales, determinarían su futuro lejos de la arqueología, orientándolo finalmente al camino de antropología, y dando como resultado una muy fructífera y brillante carrera como investigador dentro del quehacer social.

Lo que tenemos ante nosotros es sin duda, una compilación de ocho interesantes textos arqueológicos desarrollados por Bartra en sus inicios dentro de la carrera de Arqueología:

-El modo de producción asiático: problemas de la historia antigua de los países coloniales.
-La teoría de la sociedad hidráulica.
-Las obras del castor: la vida de Lewis H. Morgan.
-Tributo y tenencia de la tierra en la sociedad azteca.
-Los pecados de Eduard Seller.
-Ascenso y caída de Teotihuacán: una hipótesis.
-Los tarascos: algunas perspectivas de investigación.
-La tipología y la periodificación en el método arqueológico.

Que no solo son interesantes e importantes en cuanto a las aportaciones que hacen de cada uno de los temas que se abordan, sino que permiten, además, comprender un poco el proceso interno del autor, ya que en ellos se puede percibir una fuerte influencia de su pensamiento político, mismo que le haría cambiar definitivamente la cucharilla por la tinta y el papel.

En sus primeros capítulos, y desde una clara trinchera marxista, propia de la juventud de la época y del entorno social de los años 60’s y 70’s, Bartra no solo hace una exposición de temas complejos como: formaciones económicas, desigualdad social, modos de producción, crecimiento, desarrollo histórico y estructura social (por nombrar algunos), sino que además, invita al lector a la reflexión del origen, formación y transformación de estos fenómenos sociales desde diferentes ángulos y bajo diferentes ejemplos, como lo es el caso de su capítulo VI. Ascenso y caída de Teotihuacán.

Desde la dificultad que confiere la exposición de estos temas y a través de una exposición cuidadosa y sagaz, el autor logra promover el pensamiento crítico, plantando en el lector la semilla de la reflexión y el análisis.

Caracterizándose por una claridad exacta y sin temor a las palabras, Bartra transmite no solo su pensamiento casi temerario de esa época, sino que expone una serie de influencias que marcarían el comienzo de su vida académica en el estudio de la complejidad social, y que si bien, esta mentalidad ha cambiado desde entonces, marcaría en él mismo, un antes y un después en su pensamiento crítico inmerso en una sociedad siempre variable.

Otro de los aspectos importantes que podemos recuperar dentro de estos ensayos, es probablemente tanto su interés como su pasión por dilucidar las estructuras de sociedades híbridas, manifiesto en cada uno de estos textos y que en palabras del mismo Bartra, trascendería en textos posteriores de su vida académica.

Finalmente, se recalca la importancia de conocer este tipo de textos que no sólo aportan información valiosa al estudio arqueológico, antropológico, e histórico de temas y enfoques diversos, sino que, como en el caso de Roger Bartra, permiten conocer mentalidades, momentos y tendencias que propiciaron y marcaron el devenir de un investigador comprometido en todo momento con su sociedad.

Comments are closed.