12-1431362171*** La colección está formada por 12 mil materiales, entre libros, revistas, videos, carpetas de trabajo, manuscritos, litografías, mapas y folletería

*** La colección fue integrada a la Biblioteca “José Luis Lorenzo Bautista”, de la Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico

Apasionado de la arqueología, el ingeniero Joaquín García-Bárcena (1935-2010) fue también un ávido lector que acumuló a lo largo de su vida gran cantidad de libros y revistas. Esta invaluable colección fue integrada hace unos días a la Biblioteca “José Luis Lorenzo Bautista”, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), de acuerdo con la voluntad del investigador, quien trabajó más de 40 años en la institución.

El fondo bibliográfico, donado previamente, está formado por 12 mil materiales, entre libros, revistas, videos, carpetas de trabajo, manuscritos, litografías, mapas y folletería, que ya se pueden consultar en la biblioteca de la Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico del INAH, ubicada en la calle de Moneda, en el Centro Histórico.

Los hijos del ingeniero García-Bárcena, Joaquín y José María, expresaron que su papá dispuso en su testamento que la colección fuera entregada al INAH. “Él quería que su acervo estuviera en esta institución, que fue su casa durante tantos años, para que pudiera ser consultado por los especialistas. Pensamos que en ningún lugar podría estar mejor, pues su deseo era que los libros siguieran siendo útiles a los investigadores”.

Comentaron que su gran pasión por la lectura lo llevaba todas las semanas a las librerías donde adquiría todo tipo de volúmenes, aunque sus temas preferidos eran la paleontología y la arqueología, sin dejar de lado la literatura, pues también coleccionó varias novelas.

“Encuadernaba los libros de diferentes colores, de acuerdo con el tema, para organizarlos y darles un cuidado especial. Ahora, después de un largo proceso notarial y jurídico, hemos cerrado el ciclo para que la colección quede a disposición del público”.

Denisse Argote, investigadora de la Dirección de Estudios Arqueológicos del Instituto, indicó que el fondo del ingeniero Joaquín García-Bárcena contiene materiales de interés arqueológico y paleontológico, gran recurso para el futuro de las investigaciones y programas de trabajo del INAH.

Agradeció la colaboración de diversas áreas del INAH para hacer algunas adecuaciones en la biblioteca y poder resguardar con las condiciones que se requieren este importante legado bibliográfico generosamente donado por el ingeniero y paleontólogo García-Bárcena.

Para Miguel Nájera Pérez, subdirector de Documentación de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia, este fondo, conformado por un hombre sabio y sensible, enriquece el acervo de la biblioteca que lleva el nombre del arqueólogo José Luis Lorenzo Bautista, como un homenaje a sus aportaciones académicas y por haber sido quien inició la colección en la década de 1960.

El acervo ahí contenido, especializado en estudios sobre prehistoria, arqueología y áreas afines con enfoque en el medio ambiente, busca apoyar la investigación que se realiza en la Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico y en otras áreas del INAH.

“En el fondo de Joaquín García-Bárcena encontramos una libreta de dibujos de gran calidad realizados por él, de donde tomamos la imagen de un águila para generar un ex libris que identificara a la colección. La libreta está en exhibición en una pequeña vitrina junto con un libro de los arqueozoólogos Joaquín Arroyo y Eduardo Corona dedicado al paleontólogo García-Bárcena”.

Teresa García, coordinadora de la biblioteca, comentó que otros fondos especiales que resguarda el recinto son los de Jorge R. Acosta, Dolores Soto y Diana Santamaría, además de gran cantidad de materiales que en conjunto suman nueve mil 800 volúmenes, 13 mil 700 mapas y 17 mil revistas.

“Es una biblioteca científica de gran ayuda para el trabajo que se realiza en los laboratorios de arqueozoología, química, química de suelos, geofísica, arqueobotánica, microscopio electrónico de barrido y carbono 14”.

Joaquín García-Bárcena, fallecido el 25 de septiembre de 2010, desarrolló una amplia trayectoria en el INAH durante más de cuatro décadas, dando un fuerte impulso a la investigación y protección del patrimonio prehistórico del país.

Figura emblemática de la paleontología mexicana, introdujo técnicas, métodos, análisis químicos, físicos y de laboratorio en los estudios arqueológicos. Asimismo, desempeñó diversos cargos dentro del INAH, entre ellos jefe de la Sección de Laboratorios del Departamento de Prehistoria (1973 a 1981) y titular del mismo departamento (1978-1981), director de Monumentos Prehispánicos (1982-1988), secretario Técnico (1989-1992) y desde 1995 hasta su fallecimiento, subdirector de Paleontología.

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