Mtro. Carlos Alberto Torreblanca Padilla
Investigador del Centro INAH-Zacatecas
Arqlgo. Jorge Cuauhtémoc Martínez Huerta
Investigador de la Escuela Estatal de Conservación
y Restauración de Zacatecas “Refugio Reyes”

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Imagen 1. Fragmentos de talaveras recuperadas de las excavaciones

Restos de una antigua acequia del siglo XIX y cimientos de edificios que conformaban el Convento de Nuestra Señora de Guadalupe, fueron descubiertos en el centro de la ciudad de Guadalupe. Estos vestigios aparecieron en las obras de “Regeneración de la Calle Independencia” (Primera etapa), que realiza la Dirección de Obras Públicas del Municipio de Guadalupe a través de la empresa LEGU Diseño y Constructores; en la cual se integraron arqueólogos coordinados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, para el rescate y protección de estos testimonios arqueológicos e históricos.

El hallazgo se realizó al retirar el adoquín que poseía la calle Independencia, quedaron al descubierto algunas secciones de una acequia que era para el riego de huertos privados. Lajas de piedra colocadas de manera horizontal y perpendicular una a otra y en el fondo otra más para darle el cauce y pendiente, corriendo el líquido de oeste a este a lo largo de la misma calle. Con 30 cm de profundidad y ancho, este canal conducía el agua obtenida de pozos ubicados cerca del barrio de La Purísima, hacia lo que alguna vez fueron unas huertas, actualmente la colonia del ISSSTE. Los trabajos arqueológicos permitieron ubicarla cronológicamente para finales del siglo XIX con base a los materiales del sistema constructivo y edificación de los espacios del convento.

También se detectaron los restos de las cimentaciones correspondientes a los contrafuertes y arquería que sostenía la bóveda del hospicio de pobres, además de pequeños restos del piso original. Se recuperaron a su vez fragmentos de cerámica pertenecientes a los siglos XVIII al XX, entre los que destacan algunas piezas decoradas en color azul y blanco (talaveras) y otras coloniales con decoración policroma; lo que nos habla de un área con varios siglos de actividad humana derivada de las labores del Colegio Apostólico.

La información histórica señala que el actual Convento de Guadalupe, tiene su origen en el Colegio Apostólico de Propaganda Fide de Nuestra Señora de Guadalupe de los Zacatecas, fundado en 1707 por Fray Antonio Margil de Jesús; el objetivo inmediato era la evangelización de los indígenas del norte del país, a cargo de los religiosos de la orden franciscana. Sin embargo, su influencia no se redujo a ello, aportando e influyendo en la labor civilizadora del norte de México, con la formación de religiosos, ciudadanos y propiciando la fundación de otros colegios, misiones y establecimientos en el norte de México y sur de Los Estados Unidos.

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Imagen 2. Fragmentos de cerámica recuperadas de las excavaciones

A finales del siglo XVIII, El Colegio Apostólico llegó a tener en uso cerca de 2,500 hectáreas de terrenos para huertas y campos de agostadero. Sus edificaciones constaban de celdas, cocina, enfermería, refectorio, biblioteca, etcétera. Entre estos inmuebles se encontraba el hospicio de pobres, lugar donde se atendía a los pobres desvalidos, otorgándoles alimentos y alojamiento temporal. Con motivo de las leyes de reforma de 1859 se les solicito a los franciscanos la entrega de los inmuebles; a finales del siglo XIX una parte del mencionado hospicio fue demolido para abrir la actual calle Independencia.

Si bien, esta acequia no formaba parte de las estructuras originales del Colegio, si regaba las huertas de este, aunque ya en propiedad de particulares, debido a la desamortización de los bienes eclesiásticos. El uso de este canal hasta mediados del siglo XX y otros sistemas hidráulicos pertenecientes al Colegio para el riego, permite apreciar parte esencial de la historia del municipio, pues el poblamiento de la región viene asociado a concesiones otorgadas para huertas que datan del siglo XVI. Y todavía para el año de 1650 a esta zona se le conocía como “los huertos de abajo”. Uno de estos huertos seria años más tarde donde se fundaría El Colegio Apostólico que dio origen al municipio de Guadalupe.

Gracias a estos trabajos y a los esfuerzos de las instituciones involucradas se delinearon medidas de conservación, consiguiendo que los nuevos sistemas de tuberías y cableados subterráneos no afecten a los vestigios materiales encontrados. En este sentido se utilizaron las nuevas tecnologías 3D para el registro de los hallazgos, creando replicas virtuales de las cimentaciones y acequia, junto con su ubicación exacta mediante sistemas de coordenadas; acciones que facilitan la generación de estrategias de conservación. En cuanto a los materiales cerámicos provenientes de las excavaciones, se tiene algunas piezas susceptibles de ser restauradas.

Para la conclusión de los trabajos y como parte de dichas medidas de conservación se procedió al re-enterramiento de las estructuras, anteponiendo una capa de arena cernida que funge como manto de amortiguamiento. Finalmente se pretende marcar el trazo del canal a lo largo de la calle Independencia, diferenciándolo con un estampado de concreto diferente al del resto del pavimento, dejando así un testimonio de este patrimonio histórico de todos los habitantes de Guadalupe.

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Imagen 3. Modelos virtuales de los vestigios materiales encontrados

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Imagen 4. Excavaciones arqueológicas en una sección de la acequia

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