Antecedentes

En 1961, el profesor José Luis Lorenzo Bautista fue nombrado jefe del Departamento de Prehistoria del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Con su visión futurista y la experiencia adquirida durante su estancia en la Universidad de Londres, donde estudió bajo la tutela de Frederick Zeuner y Vere Gordon Childe, comenzó a integrar un grupo de laboratorios especializados.

Para entonces, la idea era desarrollar investigaciones sobre el entorno ambiental, fundamentales para la arqueología prehistórica. Así, en principio, crea dos laboratorios enfocados directamente a la relación hombre-ambiente natural, denominados laboratorios de Paleozoología y Paleobotánica. Posteriormente, instaura otros dos laboratorios: el de Geología y petrografía, y el de Análisis de suelos, sedimentos y química.

Varios años más tarde, el ingeniero Joaquín García Bárcena, nuevo jefe del Departamento de Prehistoria, se encarga de continuar la tarea. En 1980, conforma el Laboratorio de Fechamiento y, después, el Laboratorio de Rayos X. En éste último se realizaban análisis de Difracción y Fluorescencia de RX de material arqueológico, a partir de un equipo donado por el Gobierno de Japón en 1982.

En 1989 desaparece el Departamento de Prehistoria y se crea la actual Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico (SLAA). Se continúa con la apertura hacia nuevas disciplinas con el fin de entender con mayor detalle las circunstancias ambientales en las cuales vivieron las antiguas sociedades. Es entonces cuando, a partir de otra serie de donaciones por parte del gobierno japonés, se inician los estudios de prospección geofísica gracias a un equipo de radar de penetración terrestre recibido en 1996. Igualmente, comienzan los análisis puntuales de muestras arqueológicas realizados con un microscopio electrónico de barrido recibido en el 2001. De esta manera, se forman los laboratorios de Geofísica y de Microscopía electrónica de bajo vacío. En 2008, se agregaron nuevos equipos de Difracción de Rayos X y Raman. Recientemente, en 2009, se crea el Laboratorio de Geomorfología, cuyo objetivo es realizar investigaciones sobre el paisaje natural por medio de sistemas de información geográfica e interpretación de imágenes diversas.

En la actualidad, la SLAA cuenta con los siguientes laboratorios: Arqueobotánica, Arqueozoología, Fechamiento, Geofísica, Geología, Geomorfología, Microscopía electrónica de bajo vacío, Química y suelos, Difracción de Rayos X y Raman.

Objetivos

  • Organizar e integrar los laboratorios especializados de apoyo académico a la investigación arqueológica, paleontológica y a la conservación arqueológica.
  • Organizar, integrar y supervisar las colecciones de comparación, los acervos documentales, gráficos y audiovisuales de apoyo académico para arqueología.

Funciones

  • Desarrollar proyectos de investigación en los campos científicos especializados de apoyo a la arqueología, que permitan desarrollar nuevas técnicas y obtener información aplicable a futuros proyectos arqueológicos.
  • Apoyar a las áreas ejecutoras de proyectos arqueológicos mediante el estudio y análisis de materiales y muestras derivadas de ellos.
  • Proporcionar documentación e información que sean requeridas, respecto a los proyectos de investigación en laboratorios.
  • Asesorar a las áreas ejecutoras de proyectos arqueológicos en el desarrollo de proyectos relacionados con su campo de competencia.
  • Organizar y actualizar las colecciones de comparación y acervos de interés para el área de arqueología facilitando así su consulta.
  • Determinar los campos científicos especializados de apoyo a la investigación a lo relativo a organización, conservación y uso de colecciones de comparación y acervos documentales, gráficos y audiovisuales de interés.
  • Proponer convenios con otras instituciones con referencia a las técnicas de investigación en laboratorios.
  • Organizar y actualizar técnicas de investigación aplicables a la paleozoología, paleobotánica, geología, geoquímica y geofísica.
  • Apoyar a las áreas e investigadores del INAH ejecutoras de proyectos arqueológicos, en análisis de investigación de laboratorio.
  • Proporcionar a los investigadores del Instituto; así como de otras instituciones ejecutoras de proyectos arqueológicos, el instructivo de la sección de laboratorios y el anexo de orden de laboratorio para el análisis de muestras.
  • Proporcionar a los investigadores del Instituto así como a instituciones nacionales o extranjeras, públicas y privadas el servicio de análisis de muestras de laboratorio.
  • Definir el (los) laboratorio(s) que realizarán los estudio y análisis correspondientes, así como autorizar la orden de entrada de las muestras con sus ordenes de laboratorio.
  • Realizar todas aquellas funciones que las disposiciones legales le confieren al Instituto, que sean afines a las aquí señaladas.
  • Desarrollar proyectos de investigación de laboratorio en el campo de la geología, petrografía, sedimentología, geoquímica, geofísica, técnicas de fechamiento y ciencias afines; que permitan implementar nuevas técnicas y obtener información aplicable a futuros proyectos arqueológicos.

 

Solicitudes de colaboración para investigaciones y requisitos de ingreso y ercepción de muestras

En los albores del siglo XXI, no es posible concebir una investigación antropológica, particularmente arqueológica, sin el apoyo de las Ciencias de la Tierra y de la Vida. El objetivo principal de esta página es de dar a conocer las posibilidades y los alcances de los estudios que se realizan en cada laboratorio de la Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico (SLAA). Con el propósito de aprovechar al máximo los recursos de cada laboratorio, es necesario que el director del proyecto o el investigador interesados en un análisis cumplan con los siguientes requisitos, además de acordar la colaboración de los especialistas respectivos:

  • 1. Oficio de solicitud, en papelería oficial, del director del proyecto, dirigido a la Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico con copia al laboratorio en cuestión. En caso de tesistas será necesario que el director de la tesis firme la carta-solicitud y se responsabilice por el tesista. Para solicitar la colaboración directa de alguno de los especialistas (por ejemplo en el caso de una prospección geofísica o de una asesoría de campo), sólo debe entregarse el oficio.
  • 2. Un escrito, de 1 a 2 cuartillas, en el que se expongan los objetivos del proyecto de investigación y la contribución que se espera obtener con el estudio o los análisis solicitados. Asimismo, se debe incluir el apoyo financiero que se daría a la investigación específica, y la duración esperada de la investigación en corto y largo plazo. Si el solicitante desconoce qué tipo de análisis es el más factible para responder a sus preguntas de investigación, se le puede asesorar antes de que entregue las muestras.
  • 3. Una lista de las muestras entregadas, incluyendo la información básica de las investigaciones arqueológicas (e.g. número de bolsa o muestra, unidad de excavación, nivel, fecha, etcétera; véanse formatos anexos). En caso de bolsas con huesos, se requiere una lista por cada bolsa; pero si se trata de muestras para radiocarbono o rocas/minerales, debe entregarse una lista por muestra.
  • 4. Solicitud de entrada (incluir formato anexo). El investigador solicitante del estudio debe llenar y firmar el formato de entrada, proporcionar su dirección de correo electrónico y un número telefónico adonde pueda ser contactado. A esta solicitud de entrada se le asignará una clave para ser identificada. No se revisarán solicitudes sin clave de entrada.
  • 5. No se aceptarán muestras sin la documentación de entrada correspondiente y tampoco sin el llenado de las formas de entrada particulares de cada laboratorio.
  • 6. Además de los documentos indicados en los puntos 1-4, cada laboratorio requiere información específica para realizar el estudio solicitado. Por ello, el investigador debe entrevistarse con el personal del laboratorio respectivo para saber si es necesario cumplir con algún requisito adicional.
  • 7. En caso de que la Subdirección conjuntamente con el jefe del laboratorio en cuestión determinen que las muestras no cumplen con los requisitos establecidos o bien, sin no está claro el objetivo de la investigación, las muestras serán devueltas (sin ser estudiadas) al responsable del proyecto. Por lo mismo, es necesario cumplir con el punto anterior para que, como resultado de esa entrevista, sea posible definir los alcances, tiempo de ejecución y forma de colaboración.
  • 8. Las investigaciones que se llevan acabo en los laboratorios son regularmente para proyectos y personal del INAH. Si un proyecto o investigador externo a este instituto requieren de un estudio o análisis particular, deberá pactarse por medio de un Convenio de Colaboración.
  • 9. Las conclusiones y los resultados obtenidos por el investigador son propiedad intelectual del mismo, por lo que en caso de utilizarlos en publicaciones, primero se deberá solicitar un permiso oficial de uso para ser citados con las atribuciones pertinentes.
  • 10. Las publicaciones, ponencias y tesis que utilicen los datos derivados de las investigaciones realizadas en los laboratorios deberán agradecer el apoyo de los mismos. En el caso de libros, capítulos de libros y tesis, deberán donar una copia original a la biblioteca José Luis Lorenzo Bautista de la Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico.