El Archivo Técnico de la Coordinación Nacional de Arqueología del INAH tiene su sede en la calle de Argentina Núm. 12, esquina con Correo Mayor, colonia Centro.

Este archivo conserva materiales técnicos, científicos y administrativos relativos a la arqueología generados por una oficina cuyo origen fue la Inspección General de Monumentos Arqueológicos de la República Mexicana, Además aquí se pueden localizar importantes materiales etnográficos, de antropología física y social e incluso de historia y lingüística derivados de las políticas y formas de comprender el trabajo arqueológico en diferentes momentos históricos. También existen en el archivo, materiales acerca de la organización y participación de los miembros de la oficina original en diversos congresos. La riqueza del archivo en cuanto a trabajos inéditos, fotografías, planos, borradores, material administrativo y algunas tesis es inigualable y sólo en una pequeña parte ha sido explorado. Puede decirse, que ésta es una fuente en busca de investigadores.

Aunque existen en el archivo materiales que datan desde 1885, y una parte significativa corresponde al período porfiriano y los primeros años de la Revolución Mexicana, la información sobre las administraciones de la Inspección de Monumentos por Leopoldo Batres y Francisco Rodríguez (1885-1911 y 1911-1913) no se encuentra aquí. En cambio, existen materiales sistemáticamente reunidos desde 1913. Se trata de información generada por el Departamento de la Inspección de Monumentos Arqueológicos del Centro (1913–1915), la Inspección General de Monumentos Arqueológicos (1915-1917), la Dirección de Estudios Arqueológicos y Etnográficos (1917-1919), la Dirección de Antropología (1919-1925), el Departamento de Arqueología (1925-1926), el Departamento de Arqueología (1926-1930), la oficina de Monumentos Prehispánicos (1930-1975), el Consejo de Arqueología (desde su fundación hasta nuestros días). No obstante, para obtener una visión completa de un período histórico, es necesario recurrir a otros acervos, en especial aquellos de los cuales dependían estas oficinas.

Como se puede ver, se trata de un acervo con una gran continuidad, pues ofrece materiales de la historia generada por una misma institución que ha cambiado de nombre y adscripción con el correr de los años. Sin temor a exagerar puede afirmarse que aquí se encuentra la parte más significativa de la arqueología oficial y nacional del sigo XX. Aproximadamente el archivo contiene 10,000 expedientes. Buena parte de éstos son materiales relativos incluyendo diferentes leyes y también se conserva técnicos correspondencia de todo tipo. En cuanto a los materiales de superficie, trabajo para la carta arqueológica, gestión aprobación e informes de temporadas de trabajo de campo y proyectos de diferente envergadura que suponen abundante material gráfico. La cantidad y calidad de los materiales gráficos es extraordinaria. Se encuentran ponencias inéditas, manuscritos y borradores de prácticamente de todas las personas que se han dedicado a la arqueología en México, tanto nacionales como extranjeros. También hay varias tesis y trabajos escritos por investigadores que han hecho uso del acervo. Una de sus rarezas, por ejemplo, son los materiales que sirvieron para establecer las Memorias de Ignacio Marquina. En el archivo documental se concentra además una serie de fondos incorporados. Si bien éstos no se relacionan directamente con la procedencia institucional de la información, han tenido cabida y se integran de manera natural al conjunto.

Dada la historia y características del archivo, se han conjuntado aquí las tres formas archivísticas básicas: el archivo de trámite, el archivo de concentración y el archivo histórico, todos bajo un mismo techo. Por esta razón y en atención a las normas de autoría, existen limitaciones para la consulta de algunos fondos, en especial los que contienen información reciente. La mayor limitación, sin embargo, es la dificultad de tener servicio de fotocopiado y las objeciones que, más allá del encargado del acervo, se imponen. Gran parte de la continuidad y de las existencias del acervo es consecuencia de que, hasta ahora, han sido sólo cuatro sus encargados: Moisés Herrera, María Luisa Chavero, Rodrigo Gamio y José Luis Ramírez, y todos ellos han iniciado su labor y formación con su predecesor. Por ello se han respetado muchas normas de organización, depuración y conservación de materiales. Por esta razón también se ha continuado con un mismo sistema clasificatorio. Si bien éste podría parecer anticuado, en términos archivísticos y funcionales ofrece resultados excelentes. Tanto la continuidad histórica comos su complementariedad es un hecho muy beneficioso para el investigador que consulta estas fuentes. Por esta y otras razones, la propuesta de desarticularlo equivale a dañar al patrimonio histórico nacional, en vez de actuar a favor de su conservación.

El acervo principal es el Archivo de Monumentos Prehispánicos, que se complementa con el Archivo de Concentración de Monumentos Prehispánicos, El primero ocupa alrededor de treinta cajones de archivero y el segundo treinta y seis cajas archiveras. Cubre prácticamente desde 1885 hasta 1975 y se especializa en lo relativo a la arqueología nacional. Comprende informes técnicos y de labores y una importante sección está compuesta por expedientes ordenados por zonas y sitios arqueológicos así como por Estados. Hay numerosos expedientes personales y relativos a la producción arqueológica, que supone manuscritos para revistas o fragmentos de libros. Aquí se encuentra la parte más significativa del archivo de la Dirección de Antropología que dirigió Manuel Gamio de 1917 a 1925. Esta sección se complementa, además, con la serie de Informes Técnicos, compuesta por más de mil quinientos volúmenes con materiales para la formación de la Carta Arqueológica Nacional, Manuscritos sobre diversos asuntos y materiales de varios congresos nacionales e internacionales como el CICAE de 1938 o el 27° Congreso de Americanistas (1939); la mayoría del acervo está compuesto por informes de trabajos arqueológicos realizados al interior del país y que cubren este siglo.

Proyecto de Conservación Integral del Archivo Técnico de la Coordinación Nacional de Arqueología

El proyecto de Conservación Integral del Archivo Técnico de la Coordinación Nacional de Arqueología inició a principios del año 2003, como respuesta a una preocupación que se venía generando durante mucho tiempo con respecto a su estado de conservación y accesibilidad. En un primer momento, el objetivo principal fue la identificación de los objetos y colecciones que componen a este acervo, con el fin de lograr desarrollar los siguientes puntos: Evaluación y diagnóstico de la Colección antigua, de la Colección de Material Gráfico y de Material Fotográfico. Evaluación de las condiciones ambientales. Creación de una base de datos para consulta. Creación de una base de datos sobre el estado de conservación de los materiales. Estabilización de las colecciones de Material Gráfico y Material Fotográfico. Una de las premisas de la conservación es buscar generar los medios para preservar el material, con valor patrimonial, el mayor número de tiempo, incidiendo en las causas extrínsecas que ocasionan el decaimiento de los objetos. Para ello, requiere identificar los materiales por los cuales está compuesto su objeto de estudio, en este caso el archivo de la CNA el cual es el repositorio de un sin número de colecciones de diversa índole tales como informes técnicos, imágenes fotográficas, mapas, planos, dibujos, etc. Dada la cantidad de objetos y de técnicas en las que se materializó la información, se decidió iniciar el diagnóstico bajo los siguientes criterios:

Colección A: Por ser la que comprende el material más antiguo e importante sobre el inicio de la arqueología en México, así como por ser la que presenta mayor grado de deterioro debido a la heterogeneidad de los materiales que la conforman, su uso y el almacenamiento a través de los años.

Colección Fotográfica: Por tratarse de uno de los materiales más sensibles al deterioro y menos durable de no tener las condiciones de almacenamiento adecuadas. Finalmente y tal vez lo más importante, debido a que esta colección era prácticamente inaccesible debido a que muchas de estas imágenes se encontraban repartidas en diferentes espacios sin que existiera una idea de ellas como colección.

Colección Gráfica: Al realizar el diagnóstico de la Colección A, se detectó la “ausencia” de mucho del material gráfico que en los informes se cita, por esta razón se inició un proceso de búsqueda que derivó en la selección de esta colección, primero por que se logró la asociación de materiales entre ambas colecciones; segundo por que se detectaron serios problemas en la calidad de los materiales en los cuales se realizaron y por último a que el sistema de almacenamiento era totalmente inadecuado para su preservación y su consulta. Con estas tres colecciones se inició un trabajo que tuvo como resultado la creación de varias bases de datos que permitieron generar información sobre las referencias generales de cada objeto que las compone, sus materiales constitutivos y el estado de conservación. Actual y paralelamente se lleva a cabo su estabilización con el uso de materiales de calidad de archivo, lo que significa que aseguran y promueven la conservación del material a través del uso de papeles libres de ácido, guardas y cajas de polipropileno, etc. Cabe señalar que por el momento, estas colecciones no están accesibles al público en general, aunque sí se trata de un proyecto en específico se puede hacer uso de ellas, y esto se debe a que aún se está trabajando en ellas. Sin embargo, el fin de esta estabilización y construcción de las bases de datos pretenden facilitar el servicio que actualmente ofrece el archivo y asegurar la permanencia del mismo. Finalmente y por razones obvias, la sistematización del acervo dará lugar a la generación de proyectos de investigación, no sólo arqueológica (uso tradicional del mismo) sino de muchas disciplinas que de una u otra forma se intersectan haciendo uso de material muchas veces inédito el cual contiene información invaluable.