Desde su descubrimiento en los años treinta del siglo XX, la Vasija de Las Colinas ha sido uno de esos objetos que causaron conmoción, pues en un ínfimo espacio parece resumir las contradicciones de toda una sociedad. Descrita como un “códice en barro”, a la vasija y sus misteriosos bajorrelieves se les ha conferido un gran peso en los esquemas interpretativos de la sociedad mesoamericana clásica, llegando a afectar el rumbo de las ideas que tenemos sobre la gran urbe de Teotihuacan y su esfera de influencia.

Este trabajo explora caminos que reinterpretan la vasija como un objeto para sí, por sí y para su sociedad y su tiempo, relacionándola con las concepciones sobre el poder y el culto a los antepasados de uno de los estados más poderosos del mundo en su tiempo.

El discurso contenido en este delicado cuerpo de terracota puede entenderse desde distintos ángulos: trabaja de manera superpuesta, actuando en ámbitos sociales de formas diferentes, siempre, pretendiendo sostener y afirmar las relaciones de dominación establecidas. Aunque pequeña, permite una dispersión muy amplia de un discurso sobre el pasado de grupos de la sociedad teotihuacana.

Los bajorrelieves de la Vasija de Las Colinas abren una ventana para dar un rápido atisbo a un mundo de guerreros, sacerdotes y comerciantes de la Mesoamérica clásica.

Autor:
Tomás Villa Córdova

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