Portada Libro Sal 2 finalDesde 1985, Blas Román Castellón Huerta, es profesor-investigador titular “C” en la Dirección de Estudios  Arqueológicos, del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Estudió la Licenciatura en Arqueología en la  Escuela a Nacional de Antropología e Historia,  la Maestría en Arqueología en Arizona State University, el Doctorado en Antropología en la Universidad Nacional Autónoma de México y es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) Nivel 2.

Ha realizado trabajos de investigación arqueológica y antropológica en México, Estados Unidos y El Salvador.  Así mismo, ha sido coordinador de proyectos de investigación arqueológica desde 1987 en los estados de Jalisco y Puebla. Actualmente dirige y coordina los trabajos del Proyecto Arqueológico Teteles de Santo Nombre, Tlacotepec, Puebla.

En esta publicación, el Dr. Castellón expone su experiencia en el estudio de la obtención de la sal en época prehispánica; a partir de los recorridos, observaciones y excavaciones arqueológicas practicadas en el sur de Puebla, durante varias temporadas entre 2002 y 2008, concretamente en las proximidades de la actual población de Zapotitlán Salinas, cerca del Valle de Tehuacán, Puebla.

Con lo anterior, presenta una propuesta para definir y explicar el proceso de la producción antigua de la sal, particularmente en el área de Zapotitlán, partiendo de las evidencias tecnológicas identificadas durante los años de trabajos arqueológicos y elucidaciones que se derivan también de investigación etnográfica. Dicho proceso le dio la base para identificar lo que él interpreta como indicadores sociales, culturales, y simbólicos, así como su lugar dentro de un sistema político de relaciones e intercambios comerciales y de tributo, durante el periodo Posclásico.

Se enfoca en la especialización de la obtención de la sal y los indicadores arqueológicos que pudo observar durante el transcurso de su investigación, logrando de este modo, describir su propia interpretación, a través del registro de los datos del proceso de preparación para poder obtener la sal.

Los temas que desarrolla van desde una descripción detallada sobre el contexto arqueológico e histórico de la región, así como de los sitios que localizó, en donde se realizó la elaboración de sal, hasta los rasgos más sobresalientes que se pueden observar en ese paisaje salinero.

Se ha orientado el texto a la explicación y definición de las salinas, del ambiente físico y geográfico, además de los artefactos relacionados con los procesos tecnológicos que se lograron recuperar durante los trabajos de campo. Tomando esto como base, se ha interpretado lo que se cree que son las facetas más importantes de esta actividad como representación social.

Cabe destacar que el proceso de producción en donde se narran los pasos que se siguieron para la elaboración de sal, se obtuvo gracias a la evidencia de los contextos arqueológicos, y en parte también a la comparación etnográfica que se pudo observar con los salineros actuales. Este fragmento de la investigación es esencial para el desarrollo del texto, dada la perspectiva que obtuvo el autor para establecer la teoría que considera a la tecnología como un sistema de comunicación con implicaciones simbólicas. En este sentido se evalúa el simbolismo de la sal y sus productos durante el periodo Posclásico, a través de la tecnología de extracción, como un “complejo sistema de creencias, necesidades y objetos”.

Uno de los objetivos del Dr. Castellón fue tratar de entender el notable aumento en su elaboración, que se analizó en los contextos de actividad de explotación de sal en la zona para inicios del periodo Posclásico; y debido a que Zapotitlán fue un área tributaria de Tenochtitlan, se propone que se implementó una producción estandarizada que implicaba mayor rendimiento en el producto terminado, para cumplir con este compromiso.

En cuanto a la evidencia de los cambios tecnológicos que se presentaron durante el siglo XVI, se pudo observar que éstos tuvieron una importancia trascendental en la elaboración, y fueron visibles durante el transcurso de la investigación, desde la extracción de la salmuera, proceso de cristalización mediante la exposición al calor y hervido de la materia prima, con el uso de recipientes de cerámica de impresión textil, muy conocidos por los estudiosos del tema salinero; así como el aumento de la explotación de los recursos, la elaboración de bloques de sal y su embalaje para transportación de forma local o externa durante la época prehispánica, hasta la introducción, después de la conquista española, de estanques de evaporación solar. Lo cual representó un cambio tecnológico mayor, pues se eliminó casi por completo, el uso de fogones y de contenedores para hervido, ya que de este modo se multiplicaba la cantidad del producto final, se realizaba en menor tiempo y con un menor uso de recursos.

Es notorio que a pesar de que la cerámica salinera es reconocida en el territorio nacional, no se presenten trabajos tan amplios como el que expone el Dr. Castellón en este texto, debido quizá a la falta de contextos tan completos como el que afortunadamente se preservó y se trabajó en Zapotitlán, o simplemente porque se da por hecho el que la presencia de este tipo de cerámica indica el aprovechamiento de este recurso y se le dé mayor importancia a las monumentalidades de otro tipo, como estructuras piramidales o contextos mortuorios y de ofrenda.

Cuando la sal era una joya, nos da la posibilidad de acercarnos al complejo proceso de obtención de sal, con las implicaciones sociales que el autor interpreta, pero que seguramente se presentaron en los diferentes momentos en los que las salineras han sido trabajadas por las manos de los hombres que han hecho de la sal su modo de vida y de subsistencia, desde la época prehispánica, hasta nuestros días.

Comments are closed.