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Excavación arqueológica durante los trabajos de la Linea 3 del Tren ligero.

Actualmente, el crecimiento constante de una sociedad en desarrollo conlleva a los asentamientos urbanos a sufrir continuas intervenciones de ingeniería civil para cubrir las necesidades de los habitantes en cuanto a la introducción y mantenimiento de servicios (agua, drenaje, telefonía, electricidad), desarrollos urbanos, transporte, entre otros, lo que implica la inminente remoción del sedimento.

Para asegurar la protección de nuestro patrimonio cultural ante la modificación constante del entorno a consecuencia de éstas obras, el Instituto Nacional de Antropología e Historia a través de la Dirección de Salvamento Arqueológico ha implementado los mecanismos legales y las estrategias técnicas pertinentes, en conjunto con las empresas responsables, para asegurar el registro, recuperación y resguardo de los elementos culturales que aún se encuentran en el subsuelo previo a la realización de las nuevas construcciones.

Tal es el caso de los trabajos efectuados recientemente con motivo de la construcción de la Línea 3 de Tren ligero que comunicará a lo largo de 22 kilómetros a los municipios de Zapopan, Guadalajara y Tlaquepaque en el estado de Jalisco y que en su recorrido atravesará el Centro Histórico de Guadalajara teniendo una de sus estaciones justo a las afueras de la Catedral, cuya construcción fue ordenada por el rey Felipe II en el año de 1561, y pasando por debajo de lo que antiguamente fuera el conjunto conventual de San Francisco, construido entre los años de 1749 y 1752, del cual sólo quedan en pie el Templo de San Francisco y el de Nuestra Señora de Aranzazú.

La ciudad de Guadalajara, asentada en el Valle de Atemajac es fundada el  14 de febrero de 1542 y en sus inicios fue lugar de paso para los comerciantes conformada por sencillas casas de adobe y paja. Hacia el siglo XVII, se establecen en la ciudad varias órdenes religiosas entre las que se encuentran los franciscanos, agustinos, dominicos, carmelitas descalzos, mercedarios y jesuitas, entre otras, quienes construyen iglesias, conventos y hospitales. Para el siglo XVIII la arquitectura de Guadalajara ya estaba formada por edificios de piedra y casas de dos pisos y en la época Porfirista la prosperidad de la ciudad se manifiesta tanto en la arquitectura y el arte como en la novedosa infraestructura: construcción de presas, embalses, introducción de luz eléctrica y del tranvía.

El crecimiento poblacional continuo a conllevado entre otros aspectos a la inminente expansión urbana y del requerimiento de mejoras en los servicios de agua potable y drenajes así como la evolución de los medios de transporte, los cuales han progresado desde las carretas tiradas por caballos y mulas, pasando por los tranvías, camiones y trolebuses, hasta llegar a nuestros días donde el tren eléctrico ha desarrollado un papel elemental en la funcionalidad y calidad de traslado de los ciudadanos quienes debido al acelerado desarrollo tecnológico, económico y laboral requieren de cada vez mayores medios de traslado masivo.

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Registro de restos arquitectónicos porfirianos.

De la investigación realizada en el proyecto de Salvamento Arqueológico Línea 3 del Tren Ligero Zapopan-Guadalajara-Tlaquepaque podemos mencionar, entre las evidencias arqueológicas obtenidas, fragmentos de vasijas cerámicas, vidrio, metal, hueso de origen animal en su mayoría de especies comestibles como cerdo, res, borrego, aves de corral, etcétera, con claras muestras de haber sido sometidas a procesos de corte y cocción para su consumo. Así mismo se recuperaron algunos restos óseos humanos en las inmediaciones del Templo de San Francisco y se obtuvo el registro de los vestigios de cimentaciones pertenecientes a los edificios antiguos que fueron demolidos para ampliar la avenida 16 de Septiembre y parte de lo que fue la galería hidráulica de una de las primeras redes de drenaje elaborada durante el Porfiriato, hacia finales del siglos XIX y principios del XX, ubicada entre 16 de Septiembre y la calle de Pedro Moreno.

De esta forma y cumpliendo con la premisa Institucional en cuanto a la recuperación, protección, estudio y difusión del patrimonio arqueológico e histórico que aún se encuentra bajo el piso actual, fue posible también la conformación de la exposición Relatos de un Pasado Bajo el Asfalto. Arqueología Urbana en Guadalajara, que se encontrará abierta al público hasta el 31 de Julio del presente año y que muestra las fases del trabajo arqueológico de salvamento efectuado tanto en campo como en gabinete, así como una breve explicación del devenir histórico en el centro de la ciudad.

IMG_0407 Galería hidráulica bajo la calle Pedro Moreno

Galería hidráulica para drenaje bajo la calle Pedro Moreno.

ARQUEÓLOGA JANIS VERÓNICA GUADALUPE ROJAS GAYTÁN
DIRECCIÓN DE SALVAMENTO ARQUEOLÓGICO

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